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jueves, 5 de junio de 2014

¿Qué es el marco de plantación?

Prácticamente tenemos todos los conocimientos básicos e imprescindibles para poder trabajar con tranquilidad nuestro huerto urbano, pero una de las pocas cosas que se nos había quedado en el tintero eran los marcos de plantación, de los que prometimos que hablaríamos.
Así que, desde Semillas Huerta y Jardín, cumpliendo siempre nuestras promesas, hemos decidido que ya ha llegado el momento de explicar qué es esto y por qué es tan importante. ¡Comencemos!
El marco de plantación es la distancia que debemos guardar entre planta y planta a la hora de sembrarlas. Se trata de un aspecto muy importante que siempre debemos tener en cuenta: guardar la distancia adecuada va a permitir que las plantas se desarrollen correctamente, con el espacio que requieran, sin tener que pelear por él o por nutrientes. Además, nuestras hortalizas disfrutarán de la ventilación y aireación necesarias, se producirá un cuajado óptimo de los frutos y las hojas recibirán toda la luz necesaria. Así tendremos cultivos más productivos y, de propina, el peligro de sufrir plagas y enfermedades se reducirá notablemente.
Ahora bien, ¿qué marco de plantación es el adecuado? Cada cultivo va a requerir de un espacio determinado, según lo grande que se vaya a hacer, así que debemos conocerlo antes de plantar las semillas.
Cuando nos den las medidas del marco veremos dos números, por ejemplo, 50x30 –que es el de las acelgas-. El primer número nos indica cuántos centímetros de distancia tiene que haber entre las LÍNEAS, mientras que el segundo número nos va a decir la distancia entre las plantas -en la misma línea-.
Como siempre, cuando nos adentremos en hablar de cada cultivo en particular, especificaremos cuál es el marco que se debe respetar en cada caso, de manera que tengáis en un solo clic la respuesta a vuestras dudas.
Eso sí, las medidas suelen ser aproximadas, -tranquilos, no es que vayan a variar de manera espectacular, ni que un centímetro pueda perjudicar vuestras hortalizas- especialmente si estamos hablando de nuestras plantaciones, que se van a hacer en mesas de cultivo normalmente. Si plantamos en nuestro huerto urbano de pequeñas dimensiones, las distancias pueden reducirse un poco.

Y una vez ya tenemos claro esto, ¡a disfrutar del huerto!

miércoles, 4 de junio de 2014

Plantar nuestras semillas en macetas

Tras hablaros de los diversos recipientes en los que podemos cultivar nuestras semillas y explayarnos con las mesas de cultivo, desde Semillas Huerta y Jardín queremos hablaros con más detalle de las macetas, el más clásico de los recipientes para cultivar nuestros huertos urbanos.
Como era de esperar, el plantar en una maceta –o en cualquier recipiente- va a significar que nuestras plantas crezcan menos que si lo hicieran directamente en el suelo, pero bueno, eso no significa que nuestras hortalizas vayan a ser de mala calidad. Además, tenemos que tener en cuenta que el tenerlas en una maceta nos va a permitir controlarlas mucho más y tener menos problemas con las enfermedades que suelen afectar a los cultivos. Así que, no hay mal que por bien no venga.
Pero, sigamos. A la hora de escoger una maceta debemos elegir el recipiente adecuado al tamaño y a la capacidad de desarrollo de  cada cultivo. Por ejemplo, la acelga necesita una maceta de unos 30 centímetros de diámetro  y una capacidad de 25 litros, mientras que la lechuga necesita una de unos 20 centímetros de diámetro y una capacidad de tres litros. Así que antes de comprar una maceta, debemos decidir qué vamos a plantar en ella e investigar de qué tamaño la vamos a necesitar.
Como siempre, en Semillas Huerta y Jardín queremos ayudar y, poco a poco, para no aturullarnos con tantos datos, iremos hablando de cada una de las hortalizas que podemos plantar en nuestro huerto urbano y, cómo no, incluiremos qué macetas van a necesitar.
También tenemos que tener en cuenta si usaremos las macetas sólo para la germinación de la planta o para el trasplante.
Pero dejando de lado el tema del tamaño, ¿qué es importante que tengan todas las macetas? Imprescindible, un buen drenaje. Las macetas deben tener agujeros de drenaje para evitar el exceso de agua y de humedad. Así que, en el caso de que nos los tuvieran, vamos a tener que hacerlos nosotros ya que un buen drenaje va a significar que nuestro cultivo tendrá una buena oxigenación, ventilación y un saneamiento adecuado.
Una vez tenemos los imprescindibles agujeros, es bueno cubrirlos con un colador –como trozos de maceta de barro-, pero sin llegar a taponarlo del todo, con lo que el agua de riego saldrá fácilmente. Encima del colador colocaremos una capa de arlita, grava o tierra volcánica y, después, uno o dos dedos de arena limpia especial para jardinería. Con esto, tendremos asegurado un buen drenaje y evitaremos que los agujeros se taponen.
Además, se puede colocar encima de la arena el geotéxtil, un tejido que hará de filtro, dejando pasar el agua, pero no la tierra.
Otro consejo: si vamos a plantar varios ejemplares es mejor hacerlo del centro hacia afuera, colocando la planta más grande en la parte central.
Ah, y también es aconsejable que cada dos años realicemos un trasplante a una maceta mayor, para que nuestra planta siga creciendo.

Y ha llegado el momento… ¡a disfrutar del huerto!

martes, 3 de junio de 2014

Mesas de cultivo para nuestro huerto urbano

Como os prometimos en nuestro anterior post, ha llegado el momento de hablar de uno de los recipientes más utilizados a la hora de cultivar un huerto urbano en casa: la mesa de cultivo.
Es cierto que tanto los semilleros, como las macetas o las jardineras, son buenas opciones, pero son muchas las ventajas que encontramos en las mesas.
Estas funcionan exactamente como un huerto, únicamente que en lugar de trabajar directamente sobre la tierra, lo vamos a hacer en una mesa. ¿Ya veis la principal ventaja? Exacto, trabajar en una posición cómoda, nada de agacharse y esto, para los que podías/podamos tener problemas de espalda, es una gran ventaja.
Otra de las ventajas de las mesas de cultivo es que existen de muy variadas longitudes, anchuras y alturas, por lo que vamos a encontrar seguro una que se adapte al espacio del que disponemos en casa.
En Semillas Huerta y Jardín, por ejemplo, podemos encontrar un catálogo con mesas de cultivo de diferentes materiales y, sobretodo, de diferentes tamaños. Por ejemplo, hay tanto mesas metálicas como mesas de madera. Cada material va a tener sus ventajas: las de madera, al estar fabricadas con maderas tratadas, no van a necesitar mantenimiento en forma de barniz y al estar forradas con una tela por dentro van a permitir un buen drenaje; por su parte, las metálicas, necesitan menos mantenimiento incluso y son más ligeras. ¿Por cuál nos decantamos? Aquí podemos pecar de coquetos y escoger la que más nos guste o el modelo que nos aporte más recursos –hay mesas que cuentan con bandejas inferiores, por ejemplo, o que tienen jardineras separadas-.
Pero antes de escoger la mesa que más os interesa, decidid dónde la vais a poner y tomad las medidas, no queremos que vuestra mesa escogida sea demasiado grande y no la podáis colocar.
En cuanto a la altura, suelen ser de 85 centímetros, 65 centímetros y de 45 centímetros. La más utilizada es la de 85 centímetros, mientras que las otras son perfectas si los más pequeños de la casa también van a participar. ¡Importante! Si vamos a cultivar hortalizas altas, lo mejor es una mesa de menor altura o tendremos que acabar trepando para poder recoger nuestros frutos.
Ahora que ya hemos colocado nuestra mesa, debemos rellenarla con un sustrato. El más adecuado, como os comentamos en artículos anteriores, es una mezcla de humus de lombriz y fibra de coco –la proporción sería un 40% y 60% respectivamente-. Esta mezcla va a aportar nutrientes de gran calidad, así como una buena aireación y un pH neutro, las mejores condiciones para cultivar nuestras hortalizas.
Y ya pasamos a la última cuestión, ¿qué debemos tener en cuenta a la hora de sembrar en nuestra mesa de cultivo? Nuestros cultivos van a necesitar espacio para crecer, así que antes de plantar las semillas, debemos saber qué tamaño van a tener cuando crezcan y consultar la distancia que debe haber entre plantas para que todas puedan absorber los nutrientes necesarios –esto se llama el marcode plantación y en futuros posts os hablaremos de él con más calma, no os preocupéis-.
Parece que cada vez estamos más cerca de tener todo lo necesario para ser unos auténticos horticultores.

Así que, ¡a disfrutar del huerto! 

¿Dónde vamos a plantar?

Cada vez está más cerca el momento de llenarnos de tierra plantando nuestras primeras semillas: ya sabemos qué elementos necesitamos de manera imprescindible, tenemos sustratos, tenemos agua, tenemos luminosidad, ahora llega el turno de elegir en qué recipientes vamos a plantar.
Bien, no vamos a negar que nos encantaría tener una mansión gigantesca con un jardín grande como un campo de fútbol donde poder crear un precioso jardín mediterráneo, pero, desgraciadamente, la mayoría de mortales vivimos en pisos con un escaso balcón o, con algo más de suerte, en plantas bajas con un patio un poco más grande.
Pero esto no es motivo para desanimarse, ni mucho menos, mientras tengamos un recipiente, luz, agua y sustratos, podremos sembrar un huerto urbano que nos va a dar hortalizas sanas y deliciosas.
Por eso, en Semillas Huerta y Jardín vamos a encontrar un amplio abanico de posibilidades para darle cobijo a nuestras semillas. No os desaniméis, seguro que encontramos la mejor opción para el espacio del que dispongamos.
Opciones: tenemos macetas,  jardineras o mesas de cultivo.
Empecemos por las macetas y maceteros. Suelen ser redondos o cuadrados –estos últimos son muy estables-. Los modelos más anchos son perfectos para arbustos y plantas trepadoras, mientras que los redondos resaltan los rosales, las azaleas y las coníferas.
En cuanto a las jardineras, con su forma rectangular, son muy indicadas para colocarse en las barandillas de los balcones o en las ventanas –como veis, una opción muy factible para nosotros-.
También existen maceteros o jardineras de autorriego, éstas contienen un depósito de agua en la parte inferior que va a abastecer a la planta. Una excelente elección para nuestros cultivos de interior –o para zonas de poca lluvia-.
En el semillero, por otro lado, vamos a plantar –como su propio nombre indica- las semillas para darles el mejor cuidado hasta que llegue el momento de trasplantarlas. Es muy adecuado para la primera fase de desarrollo de nuestra planta, por ejemplo, en las hortalizas de semillas muy pequeñas –como tomates, lechugas, cebollas…- les ayudan a logran un buen desarrollo en su primer periodo de vegetación.
Por último, llegamos a las mesas de cultivo. Personalmente, nos gusta trabajar especialmente con ellas y por eso, en el siguiente post, vamos a centrarnos en hablar de este recipiente. 
De momento, os adelantamos que son una opción estupenda para tener nuestro propio huerto en casa y os invitamos a ver la amplia variedad de estilos y tamaños que tenemos en nuestro catálogo de mesas de cultivo.

Bueno, y como al final de cada entrada, ha llegado el momento. ¡A disfrutar del huerto!

¿Qué es el humus de lombriz?

Tras el último post '¿Qué sustrato es el mejor?', en el que hablábamos de los sustratos, y tal y como prometimos, ha llegado el momento de hablar más detenidamente de uno de los principales componentes del sustrato: el humus de lombriz.
El humus de lombriz es el excremento que producen las lombrices rojas californianas tras ingerir estiércoles hechos con restos vegetales. Es un producto sumamente rico en nutrientes naturales –más que el compost-, ya que implica un grado más de descomposición de la materia orgánica.
Una de sus principales virtudes –que se debe a esta riqueza tanto en materia orgánica como en nutrientes- es que va a mejorar las propiedades físicas y las características químicas del sustrato –o del suelo-.
El consejo que os damos desde Semillas Huerta y Jardín es que para vuestras plantaciones en mesas de cultivo utilicéis la mezcla de humus de lombriz con fibra de coco, ya que el primero va a aportar materia orgánica, mientras que la fibra de coco, al ser ligera, es ideal para complementarlo –si usáramos, por ejemplo, tierra con estiércol sería un sustrato demasiado pesado para nuestros huertos cultivados en terrazas o balcones-.
Y ya que la mencionamos, toca explicar que la fibra de coco se consigue mezclando la piel y la fibra del coco –no, no vamos a tener que conseguir un coco y armarnos de paciencia, en un solo clic vamos a poder tenerlo en el catálogo de sustratos de Semillas Huerta y Jardín-.
Aquí tenemos algunas de las opciones que ofrecemos en Semillas Huerta y Jardín, hablando de humus y de fibra, claro, y que os harán más fácil el trabajo en vuestro huerto urbano:
Packs de sustrato mesa de cultivo: compuesto por la mezcla aconsejada de humus de lombriz y fibra de coco, es ideal para vuestra mesa de cultivo. Hay packs con capacidad para 100 litros, 150 y 235. Aporta nutrientes 100% orgánicos y una estructura radicular adecuada. El Pack 100 litros de sustrato se compone de una pastilla de fibra de coco de cinco kilos más un saco de humus de lombriz de 41 litros; el Pack 150 litros, trae una pastilla de fibra de coco de cinco kilos, dos pastillas de fibra de coco de 650 gramos y dos sacos de humus de lombriz de 25 litros; por último, el Pack de 235, lleva  dos pastillas de fibra de coco de cinco kilos y tres sacos de humus de lombriz de 25 litros.
Humus de lombriz saco de 25 litros (15 kilos) o de 41 litros (25 kilos): el humus de lombriz es un fertilizante orgánico y ecológico, resultado por la transformación, por parte de las lombrices rojas de California, del compostaje procedente de estiércol natural ya fermentado varias veces, en humus directa e íntegramente asimilable por las plantas.
O el Pack de pastillas de fibra de coco: de origen natural y con muy buenas características para el cultivo, el pack está compuesto por dos pastillas de fibra de coco, una pastilla de 5 kilos y una pastilla de 650 gramos. Una vez puestas en remojo se convierten en entre 80 y 90 litros de sustrato. Son perfectas para combinarlas con el humus de lombriz.
Bueno, amigos, nos vemos en la próxima entrada.

¡A disfrutar del huerto!

lunes, 2 de junio de 2014

¿Qué necesito para cultivar mi huerto urbano?

Bienvenidos otra vez a Mi primer huerto urbano, ¿listos para comenzar a cultivar?
Ahora que ya estamos totalmente convencidos de que no es que queramos, sino que necesitamos, un huerto urbano en nuestra casa, ha llegado el momento de pasar a las cuestiones prácticas.
Así que, desde Semillas Huerta y Jardín vamos a intentar contestar a la gran pregunta, ¿qué necesitamos para cultivar nuestro huerto urbano?
Primer punto. Imprescindible: luz directa. Este va a ser el único requisito real que nuestros hogares tienen que cumplir para que podamos disfrutar de nuestro huerto. Ya sea en el balcón o a través de una ventana –no es necesario tener un patio o un jardín-, pero necesitamos la luz directa del sol. Como sabéis, las plantas necesitan la luz solar para obtener energía a través de la fotosíntesis.
Evidentemente, dependiendo de la luz de la que dispongamos, vamos a escoger un cultivo u otro. Puede ser que, incluso, sólo podáis cultivar en la época de primavera-verano. Pero, calma, de momento no nos hace falta profundizar tanto, en los siguientes artículos ya iremos dándoos consejos sobre la luz y el tipo de cultivos.
Así que seguimos, ¿qué más necesitamos?
Pues nuestro siguiente requisito son los recipientes para sembrar. Hay de muchos tipos, tenemos macetas textiles, mesas de cultivo, jardineras, recipientes de geotextil…, por lo que se van a acoplar seguro al espacio del que dispongamos. Aunque ya hablaremos en profundidad de los recipientes y sus diferentes características, debéis saber que tenemos que escoger un recipiente que nos permita la mayor cantidad de sustrato en relación al espacio que tenemos.
Y así llegamos al siguiente imprescindible del huerto: los sustratos, también llamados tierra para macetas. Otra vez tenemos una gran variedad de sustratos con diferentes cualidades que debemos conocer bien a la hora de elegir, por eso en los siguientes posts os hablaremos con detalle de ellos.
Otro punto que nos va a preocupar especialmente es cómo regar nuestro huerto. Este es un tema muy delicado –también hablaremos en profundidad de ello-, ya que el agua también es sumamente importante a la hora de cultivar.
Hay dos inconvenientes que debemos tener presentes desde el principio: por un lado, en los recipientes el agua se agota antes que en el suelo; y, por otro, que un exceso de agua puede provocar un lavado en la planta, vaya, que le hará perder sus nutrientes. Así que vamos a tener que ser muy precisos en el riego y tratar de mantener una humedad constante –siempre dependerá de la época del año y de las hortalizas que estemos cultivando-.
Y llegamos al último punto: las semillas que vamos a plantar. Como siempre, nuestra elección va a depender de la luz y el espacio que tengamos, pero también de nuestras preferencias, evidentemente. Próximamente, os daremos las mejores opciones para los horticultores novatos, así como varias ideas para los que ya tenéis más experiencia.
Este es el momento de que nos pasemos por Semillas Huerta y Jardín para aprovisionarnos de todo lo necesario –desde recipientes, pasando por los sustratos, hasta sistemas de riego– y que empecemos a investigar qué semillas queremos de todo el catálogo. Por cierto, si os sentís más seguros, siempre podemos acudir a libros de jardinería que nos iniciarán en el mundo del cultivo y que podremos llevar en la mano mientras estemos sembrando.

Ya estáis listos para comenzar la aventura.

Ahora, ¡a disfrutar del huerto!


Javier Macias Gargante. Educador medioambiental y colaborador en el blog Mi primer huerto urbano y en Semillas Huerta y Jardín